ADOPTADO
La madre de Akito, fue rescatada embarazada y dio a luz al día siguiente.
En palabras de su acogida: “es super cariñoso, obediente, juguetón, social con personas y con otros perros al principio desconfía, pero luego se adapta. En casa se porta bastante bien. El pipí lo hace en casa aún; le está costando bastante aprenderlo, porque ha vivido toda su vida en una residencia. Está pendiente todo el rato de mi y cuando me siento un rato, en seguida se me pone al lado y se tumba encima de mí, buscando cariño. Fuera de casa, es bastante obediente. Responde por su nombre y por un silbido. Con otros perros, al principio desconfía y se pone un poco a la defensiva detrás de mí y cuando pasa un ratito, se pone a jugar con ellos. Le gusta mucho correr y jugar con palos y pelotas”.




