ADOPTADO
El destino puso en nuestro camino a este cachorro callejerito que tomó el asfalto como cama, desperdico cómo alimento y charcos cómo agua.
Al cruzarse ante la mirada de nuestra compañera costó recogerlo por el maltrato sufrido, pero su nivel de necesidad pudo más que su timidez.
Su mirada ida y trise desgarraba el alma .
Después de casi un mes de aquelo aún analizamos sus furzas de supervivéncia , en cuantos aprietos y riesgos vividos.
Grácias a nuestra compañera Macarena , su casa de acogida , su confiaza en el ser humano a renacido, ahora és un ser maravilloso.
Nosotras le hemos ofrecido cuidados, nombre y un futuro.




