ADOPTADO
Estoy cabreao. Así lo digo. No tengo ná que esconder. Por eso hace tiempo que me crucé de patas y dije “No salgo más”. ¿Que por qué? ¿Vosotrxs os creéis que se puede decir que soy “todo corazón”, que si soy cariñoso, que si soy un buenazo…? ¡Señora! ¡Que yo he nacido y me he criado en las calles, por favor! ¡Que soy muy chungo!
A ver, vale que me gusta que me rasques los mofletes. Vale… Vale que me pongo panza arriba cuando te conozco bien y me dejo coger en brazos. Bueno… Vale que cuando mis padres de acogida dicen “Simba, a dormir” me falta tiempo para ir corriendo y hacerme una bolilla a su lado… Puede ser… Pero… Bueno. Me callo. Que si, que vale… que soy un sobón. Al principio me hago el duro porque como os he dicho quiero mantener mi fama de tipo duro, pero luego… luego me deshago en mimos.
Simba es un cachorro en adopción de poco más de un año y medio, que aunque se hace el duro, no puede esconder al mimosón que llevaba dentro. ¿Quieres saber más de él?




